EL ESPÍRITU DE LOS ANTEPASADOS

Las costumbres y tradiciones del pueblo buriato-mongol en la actualidad

¿Por qué precisamente el espíritu de los antepasados? ¿Qué nos ha llegado de la herencia de nuestros antepasados? ¿Por qué, a pesar de la educación laica actual, creemos en las llamadas supersticiones? Me gustaría hablar de todo esto a nuestros amigos españoles, para los que somos una especia de aborígenes de un país de osos y chamanes, lejano y desconocido.

Cuando digo que soy de Rusia la mayoría de mis recién conocidos españoles empiezan a reírse diciendo que no lo parezco. Por eso explico que Rusia es un país muy, muy grande, donde conviven más de cien nacionalidades diferentes, cada una con su cultura y su idioma propio, lenguas que no son dialectos del ruso, sino idiomas completamente diferentes, tanto como lo puedan ser, por ejemplo, el español y el japonés. Explico que soy de la Republica de Buriatia, en Siberia Oriental, y que soy buriata. Y que también puedo decir que soy mongola, porque antiguamente los buriatos eran una de las tribus mongolas.

Mis amigos reaccionan siempre igual, riendo: “Tú no eres mongola, di mejor que eres de Mongolia, pero no digas jamás que eres mongola”. Aquí, en algunos sititos suelen llamar mongola a la gente que padece síndrome de Down, quizá por su aspecto, y es una palabra despectiva. Se entiende que nadie quiere ofendernos, pero por otro lado está claro que en Europa no nos conocen más allá de las leyendas sobre Gengis Khan. Un desconocimiento que me gustaría disipar explicando a todos quienes somos los buriato-mongoles y cuál es nuestro origen.

Creo que es importante explicar por qué nos llamamos buriato-mongoles. Por dibujos rupestres hallados en cuevas de Mongolia, se sabe que el homo sapiens vivía en el territorio mongol desde el paleolítico. Hace más de veinticinco siglos antes de Cristo, ya los mongoles antiguos tenían ganado y eran nómadas. Pero no se hicieron conocidos para todo el mundo hasta la llegada de Gengis Khan, líder de una de las tribus mongolas, que unió todas ellas en un solo pueblo y conquistó prácticamente la mitad del mundo.

Dejadme que os diga que en el año 2000 la UNESCO reconoció a Gengis Khan como la persona del milenio, por su gran aportación en la cohesión entre oriente y occidente.

Han pasado ocho siglos desde la época de Gengis Khan. Sus nietos y bisnietos permanecieron unidos dos siglos y conquistaron más territorios, pero después se separaron en kanatos pequeños y se dispersaron por toda Eurasia. Ahora casi nadie puede asegurar que no tiene ni una gotita de sangre mongola. Los buriatos son una de las tribus mongolas y se integraron en Rusia hace 350 (trescientos cincuenta años), en época de los zares. Cuando llegaron los comunistas en 1923 se fundó la República Autónoma Buriato-Mongola. La lengua oficial declarada es el buriato-mongol con letra antigua vertical, pero en 1933 las autoridades prohibieron ese alfabeto y lo cambiaron por el latino. Y en el año 1939 se estableció el alfabeto cirílico. Debido a estos cambios, se perdieron muchas formas gramaticales. La fundación del nuevo idioma buriato se inspiró mucho del lenguaje hablado. La denominación de mongol en el nombre de la república se eliminó en el año 1958, se dice que después de que en una asamblea internacional alguien preguntara a Nikita Jrushev por qué razón una república mongola estaba en la Unión Soviética. Entonces las autoridades ordenaron cambiar el nombre de buriato-mongoles por buriatos simplemente, y la lengua buriato-mongola por buriata. En los años setenta y ochenta del siglo pasado el estudio del idioma buriato en las escuelas estaba prohibido, por lo que una generación de nuestro pueblo conoce su idioma materno solo a nivel hablado o no lo conoce en absoluto.

Pero a pesar de todo, la gente continua fiel a sus tradiciones, y tras la descomposición de la Unión Soviética fue posible para los buriato-mongoles volver a expresar en libertad su religión y recuperar públicamente sus costumbres antiguas.

Una de las costumbres más sencillas y casi imperceptibles para cada buriato es la de agasajar a los dioses: a los dueños del lugar. Cuando un viajero se detiene en algún sitio para descansar, antes de tomar algo primero debe obligatoriamente agasajar a los dueños de ese lugar con bebidas intactas, como leche, té o la bebida de que dispongan. Además, si se quiere comer en ese sitio, se debe compartir lo mejor de la comida con los dueños del lugar. Algunos buriato-mongoles atan cintas multicolores a árboles en los lugares santos.

Desde pequeños, a los niños se les enseña la idea de que la naturaleza está viva, de que cada lugar tiene sus propietarios y de que el Burjan-baabay (abuelo-Dios) cuida de todos nosotros. Por eso, bajo ningún concepto se puede hacer daño a la naturaleza. Antiguamente, incluso, las punteras de los zapatos de los mongoles estaban subidas hacia arriba para no herir a la tierra.

En el bosque no se pueden romper ramas y ni recoger flores y plantas sin necesidad, y, al marcharse del bosque, hay que dejar todo en orden para no enfadar al dueño del lugar. No se puede gritar: ni en el bosque, ni en la estepa, ni cerca del agua, para no despertar y molestar a los dueños de esos lugares. No se puede profanar el agua de las fuentes, ríos y lagos. No se pueden mover las piedras, a menos que sea para dejar expedito el camino. Parecen muchas limitaciones, pero si se cree que la naturaleza está viva y que hay que cuidarla y respetarla, todo es muy claro y sencillo. Entre los buriatos se dice que la gente que ha profanado la naturaleza concita contra sí la ira de los dueños del lugar y se enferma o muere.

En cada casa hay un altar sobre el que se pone el convite para los dioses. Las mujeres después de ordeñar a los animales domésticos, tienen la obligación de arrojar gotas de leche hacia los cuatro puntos cardinales, de salpicar las cuatro partes del mundo mientras rezan para sus adentros. El horno de leña de la casa es sagrado: está prohibido poner en el fuego cosas sucias y no se situar la leña con la punta hacia delante. Se puede obsequiar al fuego los considerados mejores trozos de carne, como la punta de la lengua del animal sacrificado.

La comida principal de los buriatos es la carne, y existen métodos especiales para el troceo de la carne de carnero en las fiestas especiales. Se denomina Tuoley, por el nombre que se da a la cabeza cocida del cordero. La cabeza, previamente a ser cocida, se acerca al fuego para chamuscar los restos de lana, y se separan mandíbulas y lengua. Luego se cuece y se ofrece a una persona mayor de la casa, lo que significa el máximo grado de respeto. En cada pueblo hay maestros para trocear el Tuoley y es un trabajo duro, porque cada hueso tiene su nombre y sentido. Por ejemplo, la carne del costillar, preparada igual que el Tuoley, se obsequia también a los hombres mayores; el sacro, a las mujeres; los omoplatos a jóvenes y el rabo a los más pequeños de la casa. Antiguamente esa parte del animal se utilizaba como chupete para los niños. Además del Tuoley de cordero tradicional, en algunos lugares se hace Tuoley de caballo y también de pescado en lugares con lagos o ríos.

La leche es un alimento indispensable, casi religioso, y es básico en la vida los buriato-mongoles. Con leche se hacen muchas comidas tradicionales. Durante todas las oraciones se obsequia leche a los dioses. Obsequiar leche y jadak a los invitados es una tradición invariable y muestra de respeto. El jadak es una tela ritual, como un echarpe largo, que simboliza hospitalidad y respeto, y que normalmente tiene colores celeste, blanco, verde y amarillo, símbolos del cielo eterno azul y de las ideas de pureza, prosperidad y fertilidad.

El respeto a los adultos se aprende desde niño: ceder el paso, no obstaculizar su camino, saludarlos obligatoriamente los conozcas o no (hoy ya solo en los pueblos, claro…) Recuerdo que, al llegar a la ciudad por primera vez, cuando yo tenía cinco años, saludaba a cada persona, hasta que mi mamá me detuvo y me explicó que en las urbes no existía esa costumbre ni hacía falta saludar a todos.

Entre los buriatos tiene enorme importancia el nombre de la persona. Numerosos refranes aluden a la importancia de no perder el nombre y de no deshonrar el nombre de padres y antepasados: “mejor romper los huesos, que el nombre”, “antes los hijos viven por nombres de sus padres, después los padres por nombres de sus hijos”.

La genealogía viene marcada por línea paterna. Antiguamente, el nombre del padre se tomaba como apellido. Por ejemplo, el hijo de Ayur llevaba el apellido Ayuryn, el hijo de Bayar, el de Bayaryn. Pero, a pesar del patriarcado oficial, el respeto a la madre siempre era y es muy importante. Hay una leyenda muy bonita que cuenta que la procreadora de una de las tribus de los buriatos fue el cisne:

Una vez un cazador joven llamado Joridey-mergen encontró un lago en las montañas y se sentí a descansar a la sombra de los árboles que estaban cerca del agua. Poco después llegaron tres cisnes blancos, que, tras perder su plumaje, se convirtieron en muchachas preciosas que empezaron a bañarse. El cazador se enamoró de una de ellas y decidió robar su plumaje. Cuando las muchachas salieron a la orilla dos de ellas se vistieron y se marcharon dejando a su hermana, que después se casó con el cazador. Cazador y muchacha-cisne vivieron muchos años y tuvieron once hijos, que fundaron once tribus genealógicas de buriatos de Jori. Cuando, pasado el tiempo, ella le pidió a Joridey que le mostrara su vestido de cisne el viejo, seguro de que tras tantos años de vivir juntos no iba a dejarle, se lo dio. La mujer encontró que el vestido estaba bien, lo lavó en el agua de la fuente, lo ahumó en humo de corteza de pino y enebro, se lo probó y se transformó en un cisne blanco que, desplegando las alas, voló a través de la abertura de humo.

Los buriato-mongoles tienen el deber de conocer su genealogía hasta la séptima generación y en muchas familias se mantiene la tradición de escribir y contar a sus hijos y nietos quienes eran sus antepasados. La fe en la inmortalidad del alma se respeta para todos los seres vivos, ya que se desconoce qué forma tendré al regresar a este mundo en la próxima vida. Si una persona tiene muchos pecados en esta vida en la próxima nacerá en un nivel más bajo de evolución: será perro o cucaracha, por ejemplo. Y al revés, la gente buena y generosa regresará transformada en personas más inteligentes y bondadosas, con una vida llena de sabiduría y amor. Mucha gente se regenera en familias de sus hijos y parientes. Cuando alguien fallece, sus parientes dibujan en su cuerpo una mancha, normalmente con tinta. Después, nacerá un niño con una mancha azul de forma parecida a la que se colocó al fallecido. Muchos niños nacen con esas manchas, pero durante sus primeros tres años desaparecen. Se dice que los niños recuerdan su vida anterior hasta que cumplen un año: les llaman dioses vivos. Cuando nace un niño no se puede mostrarlos a otros parientes hasta que cumple un mes. Esto es debido a que antiguamente fallecían muchos bebés y se les trataba así de defender de un posible mal de ojo. También antes, cuando el niño tenía un año se hacía una fiesta para todos los parientes y se le daban regalos al pequeño, al que se le cortaba el cabello. Desde este mismo momento el niño pasaba a ser considerado miembro de tribu. Esta fiesta se llama Milagur, y ahora se sigue celebrarlo.

Está prohibido llorar por los fallecidos (se dice que las lágrimas caen en su alma como piedras grandes) y también visitar el cementerio después de los funerales. Durante cuarenta y nueve días se mantiene en casa del fallecido una vela encendida: se cree que el fuego alumbra el alma del fallecido en su camino a casa. Por eso está vetado llorar, ya que las lágrimas pueden apagar el fuego de la vela y el alma corre el riesgo de perderse.3

También creemos que el alma puede salir de una persona viva cuando sufre un gran susto o hace algo prohibido. Dormir mucho de repente, tropezar frecuentemente, estar muy nervioso, llorar o tener disgustos se consideran razones para ir a la iglesia budista a que el monje dictamine si su alma está en su sitio o se ha ido. A mí me parece que esto es lo que llama la depresión en Occidente. Para nosotros, el problema se resuelve de forma muy sencilla: el monje lee una oración especial para que el alma vuelva al cuerpo. A la ceremonia del rezo hay que llevar leche y dulces, así como una camisa que la persona debe mantener puesta durante tres días después de la oración. Se dice que la persona que no tiene alma morirá en medio año, por eso cuando uno acude a la iglesia existe la obligación de preguntar sobre todos los miembros de la familia.

Hay que decir que en Buriatia el budismo tiene un carácter más práctico que en otras partes. Se acude al datsan no sólo para rezar, sino para tener respuesta a preguntas y además recibir una ayuda de medicina tibetana, que algunos monjes aprenden en los monasterios del Tíbet, India y Mongolia. Estos sacerdotes-médicos se llaman Emchí-lama. Ellos conocen las plantas medicinales, hacen medicamentos, realizan diagnósticos del pulso, saben técnicas de masaje y muchas cosas más. Algunos monjes experimentados pueden hacer diagnóstico a primera vista, observando los iris de ojos, el color de la piel, detectando cosas que el resto de personas no percibe a simple vista.

Con los monjes-astrólogos se consultan todas las preguntas importantes de la vida. Por ejemplo:

—         cómo llamar a los hijos. Se puede dar el nombre que han elegido sus padres o no. Porque hay nombres con una energía fuerte y se desaconseja para ese niño el nombre elegido para evitar que se ponga mal. Son nombres con mucha energía los de personas grandes o de montañas, tal como Chingis, Geser, Sayán.

—         la compatibilidad de los novios y qué fecha es propicia para la boda.

—         cuándo es mejor salir de viaje o ir a estudiar a un sitio.

—         cómo y cuándo enterrar a un fallecido, la razón de su muerte, su último deseo.

Los astrólogos hallan respuesta a las preguntas en el Zurjáy. El Zurjáy es un horóscopo de nómadas basado en la ciencia de correlación de cosmos, astros, naturaleza y vida humana y transmitido de una generación a otra por sabios y monjes budistas. El Zurjáy no es solo horóscopo, quiromancia y astrología, sino un patrimonio histórico y de ciencia del pueblo mongol.  Ahora en Internet se cuelgan las prognosis de Zurjáy para la semana y las personas lo consultan para conocer si es conveniente realizar sus actividades en el día previsto.

Tengo la impresión de que hoy la gente va a datsan por cosas insignificantes: para aprobar un examen, para concluir un convenio y etc. Por lo visto el datsan da la tranquilidad y seguridad en uno mismo, algo similar a lo que en Occidente se hace yendo a psicoterapeutas muy bien retribuidos. Aunque sé que si se pone mal alguien de tu familia vas a ir a rezar a todos los lugares posibles, para que te de la esperanza y te ayude.

Además, y de forma paralela, en Buriatia existe el chamanismo, bastante popular entre sus habitantes. Por ejemplo, si el Emchí-lama no puede ayudar a una persona le envía al chamán o al médico civil, porque ya detecta en sus libros quién y cómo le puede ayudar. A diferencia de los monjes budistas, que lo aprenden todo durante muchos años, el chamanismo se transmite por sangre: un chamán es alguien cuyo algún antepasado fue chaman. Habitualmente, antes de convertirse en chamán, el hombre se pone enfermo o tiene muchos problemas, muestra de que el destino está probando su resistencia. En ese momento se descubre que tiene que ser chamán y hay que hacer el ritual del voto de iniciación. Normalmente lo verifican los monjes budistas o chamanes.

En un pueblo cercano al mío hay una montaña sobre la cual cada año se reunían los representantes de una genealogía para hacer una oración. Adoran a su procreadora-madre. Dicen que ella cuida a todos sus descendientes, sobre todo a las nueras, y que puede ir en una casa donde vive una nueva nuera en forma de mariposa o pájaro. Interesante que en esta genealogía hay monjes budistas muy fuertes y también chamanes. Y por lo visto ninguno al final se contradice.

Cuando yo era pequeña, en mi pueblo vivía una abuelita llamada Ochir-emgey, una vidente famosa. Recibía visitas desde toda la república en el tiempo de la Unión Soviética, cuando la religión estaba prohibida. También vivía un monje llamado Darma-Dodi-baabay, que curaba a la gente con sus oraciones. Recuerdo que en mi niñez mi madre me llevó a él en una ocasión para curarme un dolor de muelas: el viejo recitó una oración y escupió sobre mi diente. A pesar de toda mi repugnancia, el diente me dejo de doler y jamás me volvió a molestar.

Cerca de mi aldea hay una montaña sagrada llamada Burin Jan, el mismo nombre que tenía uno de los nietos de Gengis Khan. Tiene el aspecto de una pirámide cortada por arriba y la cima está cubierta por piedras grandes, entre las cuales surge una fuente pequeña. Está a una altura de mil seiscientos metros sobre el nivel del mar. Cien metros más abajo hay un lago de unos diez metros por treinta. Dicen que en Burin Jan se encuentra toda la fauna y flora representativa de Siberia. A decir verdad, Burin Jan no es solo una montaña, sino tres, porque además del Burin Jan Oriente hay Burin Jan Oeste y Burin Jan Medio, pero están muy cerca. Allí los aldeanos recogen setas y bayas, ajo de oso y nuez de cedros. Burin Jan nos cuida y defiende, especialmente cuando estamos lejos de casa. Dicen que personas de nuestro pueblo contaban a su regreso de la Segunda Guerra Mundial que en los momentos de mayor temor en el combate vieron a su lado un viejo alto y cano que les cuidaba de las balas y bombas. Yo, por ejemplo, siempre rezo: ¡Um-mani-bad-me-jum, Burin Jan baabaym jaryshta! Es decir, pido que se me cuide y defienda y si rezo por mi hijo o alguien, agrego su nombre: ¡Um-mani-bad-me-jum, Burin Jan baabaym jubuugym jaryshta!

Las mujeres tienen prohibido subir a la cima de Burin Jan. Una vez al año los hombres de todos los alrededores se reúnen en el Obó para orar y presentar sus respetos al dueño del lugar. El Obó es un lugar especial para rezar, normalmente en la cima de una montaña. La oración de Burin Jan es la principal y por eso lo hacen al final, antes hacen oraciones de Obó en otros lugares. Cada familia tiene su Obó, donde vivían sus antepasados. Para este rezo se requiere llevar leche, caramelos y tuoley y se invita a un monje para dirigir la oración, normalmente a alguien pariente. Después de la oración sobre los árboles se cuelgan “Ji morin” (caballo de aire) – es una bandera pequeña sobre la cual se pinta el caballo de la suerte, un símbolo de energía de viento en nuestro cuerpo. En los bordes se ponen imágenes de dragón, tigre, león y garuda (un pájaro mítico, con cuerpo de humano y cabeza, alas y zarpas de pájaro), que simbolizan las energías del agua, aire, fuego y tierra. Dicen que la energía del viento restablece la fuerza del humano, su suerte y bienestar, por eso, para reforzar las energías interiores se ponen imágenes de los cinco elementos con letras de acción. Debajo de todo ello se pone el nombre de la persona, y a través del ritual de la oración, la energía del hombre se reúne con esa imagen.

En mi pueblo hay dos familias que tienen tablillas de madera sobre las que están grabadas las imágenes y oraciones. En esa tablilla se pone la tinta y se pega el tejido limpio, resultando sobre el tejido una estampa de “Ji morin”. Es una reliquia familiar que pasa de generación en generación.

El “Ji morin” colgado al viento pone las energías en movimiento. Si el ritual de Obó se ha hecho bien el dueño del lugar puede venir al sitio de la oración como un pájaro o animal, o enviar una lluvia con sol o arco iris. Una vez en la oración de mi marido una página del libro de rezos subió al cielo volando y desapareció en el aire.

Después de la oración empieza la fiesta, en algunos Obó grandes como Burin-Jan se hacen competiciones de lucha, carrera de caballos y tiro de arcos.

En zonas y barrios donde está más difundido el chamanismo se hacen Taylagan (una oración igual que Obó, pero realizada por chamanes). No es algo que se puede ignorar, porque se cree como la falta de respeto a los dioses y se castiga con desgracias para la familia. A diferencia de Obó budista, el sacrificio de animales para ofrenda se hace en el lugar de oración. La carne cocida se reparte en adecuación de rango personal y las costillas se queman.

La verdad que no sé mucho de chamanismo, porque jamás asistí a ningún ritual, pero a través de conocidos sé que es escalofriante cuando en el cuerpo del chamán se introduce un espíritu ajeno y empieza hablar con voz inhumana.

Sin embargo, no tengo derecho a no creer a los chamanes, porque a mí misma me ha curado un chamán de una depresión horrible después de la muerte de mi hija. Recuerdo que sencillamente movió sus manos sobre mi cabeza sin tocarla, diciendo que expulsaba mi energía negativa. Me pidió que le ayudara relajándome y retirando esa energía a través de los pies, pero yo me distraía en otros pensamientos, por lo que toda esa energía mala se queda concentrada en mi abdomen y a los tres días padece un ataque de apendicitis. Después de la operación me desperté muy tranquila, no tenía más ni lagrimas ni histeria.

Todas estas cosas parecen increíbles hasta que uno no se topa directamente con ellas y las vive y experimenta. Yo siempre digo que en el alma de cada uno de nosotros hay su Dios y cada uno tiene su camino a Dios. Mi abuelo que tiene ochenta años es ateo, crecido en tiempos de la Unión Soviética y siempre dice que no hay que ir a Datsan, que no sirve de mucho, pero a pesar de este convencimiento, observa los rituales generales y participa en ellos.

Las fiestas principales.

Después de todas las oraciones, en cada pueblo se hace la fiesta Surjarbán que se puede denominar como fiesta deportiva. De todas partes acude gente para ver la carrera de caballos, el tiro con arco y la lucha tradicional. El nombre Surjarbán se traduce como tiro con arco a Sures, es decir a unos saquitos de piel rellenos de lana. Antiguamente sobre los ganadores de Surjarbán se componían odas y surgían leyendas: los triunfadores de la lucha tradicional viajaban durante el verano por los pueblos participando en las competiciones. A los ganadores tradicionalmente se les entregaba el gran premio de Surjarbán: un cordero vivo. Ahora Surjarbán es la fiesta de verano principal para toda república y se celebra durante tres días.

En invierno, la fiesta principal es Año Nuevo por calendario oriental que se llama Sagálgan (la fiesta del mes blanco). Blanco por la leche, que es la comida principal y muy apreciada por los buriato-mongoles. Pensamientos blancos, caminos blancos, alma blanca: estos son los deseos de la gente para sus amigos y parientes, es decir deseos muy buenos. Dos semanas antes del Sagálgan en cada casa se hace la oración Sajyusa (defensa), para honrar a los dioses defensores de la casa. Hay que decir que cada familia tiene su defensor Sajyusa. Por ejemplo, el defensor de la familia de mis padres se llama Zhamsaran (defensa contra todas las desgracias) y el defensor de la familia de mi marido se llama Ljamo (el que salva todos los obstáculos). Los miembros de una generación se pueden reunir en una casa para hacer oración común. También se hace oración común para todo el pueblo.

Antes de Sagálgan hay que preparar la casa y hacienda para la fiesta, hacer una limpieza profunda, preparar la comida y regalos para los invitados. El día anterior de la fiesta se llama “Butú uder”, el día cerrado, porque es un día entre el año que ya ha pasado y el año que todavía no ha venido. Este día es mejor quedarse en casa, no se puede tirar la basura, levantar el polvo…  La creencia es que tal y como pase una persona ese día es como pasará todo el año entrante, por eso cada uno trata de ser amable. Por la mañana sobre el altar se pone la comida para los dioses: sobre un plato grande y plano se colocan el pan troceado en capas, galletas, bizcochos, caramelos y otros dulces. En la zona superior se pone algo de comida blanca, trocitos de queso o mantequilla. Por la tarde se cuecen las buuzas, la comida preferida de los buriatos: carne picada revuelta en masa y cocida en vapor. Por lo visto las buuzas parecen de Yurta, la tienda confeccionada con pieles que servía de antigua vivienda a los mongoles, porque por arriba tiene una boca de salida de caldo y el número de pellizcos tiene que ser exactamente treinta y tres. Esa tarde toda la familia se reúne para cenar junta, se enciende una Zula (lamparilla) y se prenden el Juzhe (sustancia aromática).

Antes de Sagálgan existe la fiesta de Datsanes, que comienza con oraciones festivas, la principal de las cuales se llama Dugzhuba, descarga de pecados. En una hoguera especialmente situada cerca de Datsan se arrojan trocitos de la masa, pero antes de tirarlos la gente se frota su cuerpo con ellos y esculpe una figurita de ser humano.

Al amanecer del primer día del año nuevo se hacen la oración de Tsedor Ljamo: se cree que a esa hora a la Tierra desciende la defensora Palden Ljamo y otorga a madrugadores su bendición. Por eso, para los creyentes, el año nuevo empieza al amanecer, con el encuentro de la defensora Palden Ljamo. Cuando ya se puede reconocer su mano al amanecer el dueño de la casa sale a la calle para dar Dezhe (agasajo a dioses), salpicarse con leche en un lugar limpio y rezar.  En los pueblos donde el Obó de familia está cerca, los hombres por la mañana caminando para venerarlo.

Por la mañana de primer día del Año Nuevo los hijos van a felicitar a sus padres: a la entrada de casa se saludan uno a otro apretando los codos. Los menores colocan sus palmas debajo de codos de mayores en señal de apoyo y respeto, felicitando con Año Nuevo y entregando regalos. Los dueños de la casa invitan a comer y después de comida los invitados van a felicitar a otros mayores de la familia. En la bolsa de invitados los dueños de la casa ponen dulces y otros regalitos, para que no salgan con bolsas vacías. A los niños recién nacidos que han venido por primera vez se les hace grandes obsequios, como un corderito o un ternero. Antiguamente cuando no apuntaban el día de nacimiento los padres memorizaban solo el año de nacimiento y la edad se contaba con la llegada del Año Nuevo, igual se contaba la edad de los animales.

Las felicitaciones de Sagálgan duran un mes, porque después de felicitar a los mayores se tiene que recibir en casa a los menores que ya tienen familias. El Sagálgan para los buriato-mongoles es una fiesta familiar que sirve para recordar las costumbres y tradiciones antiguas.

Rituales de la boda.

En cada región de Buriatia los rituales de la boda son distintos. Yo voy a contarles los rituales que se realizan en mi pueblo.

En primer lugar, el joven que ha decidido casarse trae a su novia a casa de sus padres para que se conozcan. Cuando la novia entra en la casa, la madre del novio tiene que cubrir la cabeza de la nuera con un pañuelo, como una señal que desde este momento ya es una mujer casada. A la mañana siguiente los tíos y tías del novio van a casa de los padres de la chica para avisar de que su hija está en su casa y hablar sobre la fecha de arreglo del matrimonio. Para hacer el arreglo de matrimonio van los mayores de la familia: tíos y tías del novio y de sus padres, por el lado de la novia también se encuentran los familiares mayores, más o menos diez o quince personas por cada parte. Cada familia elige un casamentero y casamentera mayor para hablar sobre los pormenores de la boda. Normalmente se elige a la gente más comunicativa y sabia: han de saber mantener una conversación, ponerse de acuerdo y conocer las costumbres.

Lo primero que tienen que hacer los casamenteros al llegar a la casa es poner sobre el altar interior los regalos (té, jadak, caramelos) y encender la lamparilla, claro que con permiso de los amos. Después entregan los regalos a los padres de la novia y a todos los parientes que están en casa. Los dueños del hogar invitan a comer y ya sentados a la mesa se conocen. Los mayores casamenteros representan a los parientes asistentes y explican quiénes son. Después se debate la fecha y el orden de la boda, todos los detalles: quién y qué va a regalar, quién tiene que comprar los anillos de boda, quién y qué tiene que pagar y cuantos invitados irán a acompañar a la novia a casa del novio. Hoy en día la mayoría de las bodas se hacen dentro del año posterior al arreglo del matrimonio, porque hacer la boda significa que hay que abastecer a la nueva familia de todo lo necesario para la vida, y claro, se necesita mucho dinero. Al final cuando ya hay acuerdo en todos los detalles de la boda, los casamenteros brindan en honor de los novios y de los nuevos parientes.

En la boda normalmente se reúnen todos los parientes de la familia, los vecinos y amigos de los novios y de los padres de novios, así desde cien hasta quinientas personas. Primero se hace la boda en casa de la novia: a los novios se les felicita y reciben regalos de los parientes y amigos y vecinos de parte de la novia. El novio acude a recoger a la novia con sus parientes mayores, los casamenteros principales y algunos amigos (el número de invitados se acuerda en el arreglo del matrimonio). Unas horas después los novios van a casa del novio, les acompañan parientes y amigas de la novia, normalmente desde cincuenta hasta doscientas personas. A los padres de la novia les está prohibido despedirse de su hija y de los invitados, ellos se van a otra habitación cuando llega la hora de la partida de los novios e invitados.

Actualmente, después de la boda en casa de la novia, los novios van al Registro Civil, donde les esperan otros parientes del novio, y registran el matrimonio oficialmente. Después van a visitar Datsan y otros lugares sagrados de los alrededores. Al llegar al pueblo del novio el cortejo de la boda da una vuelta alrededor del pueblo en representación del círculo del sol, deteniéndose en algunos lugares para agasajar a los dioses.

Recuerdo que cuando llegaron los acompañantes de la novia de mi hermano menor, su mujer de Agá, los invitados estaban sentados en los coches hasta que alguien me aviso que había que abrir las puertas de los vehículos… Menos mal que había muchos niños y les ordenó abrir las puertas. Cada pueblo tiene sus costumbres.

En la entrada de la hacienda de la casa del novio a recién casados les encuentran los padres del novio, con los jadakos azul y blanco.

En los momentos iniciales de la boda, las mujeres de las dos partes hacen el ritual de la preparación de la cama de matrimonio: sobre la cama del marido se pone el colchón del marido, después el de la mujer, después la sabana del marido y por arriba la sabana de la mujer, las almohadas se ponen juntas y a los edredones y mantas en orden al revés, antes el de la mujer y por arriba el del marido. Todo eso lo hacen diciendo buenos deseos. Después las parientes de la mujer cuentan y muestran la dote de la novia y regalos de su parte: obligatoriamente regalan el dormitorio y la cocina, pues eso más o menos es un traspaso-transferencia de bienes.

Cuando los recién casados y los invitados se sientan a la mesa empiezan las felicitaciones de la boda y se dan regalos. De parte de la novia se regala todo para amueblar y dotar la casa. De parte de novio se obsequia la casa, un coche o dinero para comprarlos. En cualquier caso, al final de la boda los recién casados ya tienen casi todo lo necesario para vivir. Cuando se acaba la boda, para todos los invitados lejanos se dan un “bastón” para el camino: vodka y algo de la comida. Para los acompañantes de la novia es, además, obligatorio añadir un saco con carne de cordero y otro con dulces.

Los acompañantes de la novia tienen que volver a casa de los padres de la novia para contar cómo fue la boda y los regalos recibidos de parte del novio y claro que siguen celebrando la boda.

***

Así en la vida de los buriato-mongoles se mezclan y conviven las tradiciones de los antepasados con el espíritu de la época moderna: chamanes y monjes budistas, medicina moderna y tibetana, naturaleza viva con los dueños del agua y montañas y universidades laicas. Los buriato-mongoles son considerados uno de los pueblos de Rusia más educados: según las estadísticas, el 30% tienen la enseñanza superior, aunque el 45% no habla su idioma materno. Algunos marchan al extranjero, otros se vuelven a la Patria histórica… Queda sólo esperar que, a pesar de la globalización, el pueblo buriato-mongol pueda conservar las costumbres de su etnia, la belleza de sus tradiciones sabias y el encanto de la naturaleza viva. El futuro de nuestros hijos está en nuestras manos y el futuro de nuestra Patria depende de nosotros, de lo que tenemos y hacemos hoy en día.

 

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comments powered by HyperComments
Julio
2014-06-15 04:41:09
Saludos nadezhda, quiero agradecerte por compartir con nosotros lo importante y hermoso que es tu cultura, llegue de casualidad, porque vi en un video que para los mongoles no les era permitido llorar y decid? buscar el porque, que interesante manera de ver las cosas dentro de su cultura, espero yo poder visitar alg?n d?a su tierra y conocer de cerca su cultura. Saludos desde Per?
Vladimir
2014-06-20 08:50:54
que fascinante es la cultura de tu pueblo, y me gusta mucho el ?nfasis que hacen en el respeto a la naturaleza y las deidades que habitan en ella. Me sorprendi? leer sobre el alma que sale del cuerpo cuando te asustas por ejemplo, por que yo soy de Bolivia y ac? tambi?n existe esa creencia, cuando alguien se asusta o sufre un sentimiento repentino, corre el riesgo que se salga su "animo" o "ajayu" que quiere decir alma, y desde ese momento sufre de enfermedades y debilidades de todo tipo, la soluci?n es muy similar a la que tu relataste, se debe regresar al lugar con una prenda de la persona y llamar el alma, esta prenda deber? vestirse hasta que el animo quede restaurado en el cuerpo, me sorprendi? tanto que en dos lugares del mundo tan lejanos exista esa coincidencia que decid? compartirlo contigo. un saludo y gracias por compartir todo ese conocimiento y sabiduria con el resto del mundo
Carol Francisca Brizuela Lopez
2014-06-21 11:50:39
Hermoso !! Yo soy de chile y cuando vi un video de aquel ni?ito mongol me llamo la atencion y al igual como julio me puse a buscar por que no se debe llorar y ahora lo entiendo, no pare de leer me encanto tu cultura...aunque como cristiana no creo en las rencarnaciones pero desearia que en mi pais les ense?aran a los ni?os desde peque?o el amor a la vida y a la naturaleza...saludos
Nadezhda Tsoy
2014-07-16 20:02:49
a mi tambien :-)
Juan Castillo Villodas
2014-07-11 13:41:23
amo y respeto la naturaleza, me gustaria que todos los paises tenguen la misma cultura
Надежда Цой
2014-07-02 09:43:40
Muchas gracias! Bienvenida a Buriatia! :-)
Надежда Цой
2014-07-02 09:45:37
es un mundo muy interesante, tenemos muchas cosas que no conocemos todavia :-) gracias :-)
Надежда Цой
2014-07-02 09:46:24
muchas gracias :-) me alegro :-)
Violette
2015-09-04 07:10:49
Mis antepasados tambi?n eran de Mongolia, curiosamente hemos conservados todos los rasgos de la raza en s?. ojala pueda volver all? alg?n d?a, interesante art?culo :)
Nadezhda Tsoy
2016-01-17 18:39:25
ojala )
Aleksandra
2016-01-21 05:50:15
Muy interesante,Nadia!
Nadezhda Tsoy
2016-02-16 09:49:11
gracias )
mimadreessanta
2016-05-29 03:58:55
yo no creo eso me parece muy injusto porque llorar es algo involuntario tu no lo decides es parte de tus sentimientos es como decir muestrame una sonrisa falsa a que llores pero eso tampoco no es si quieres llorar hazlo porque estar conteniendose tampoco es bueno me parece insensible .......pero tampoco es su culpa ♏
mimadreessanta
2016-05-29 03:59:26
kiom
Nadezhda Tsoy
2016-06-20 22:51:38
todo el mundo tiene su caracter, su costumbres ) alguen sufre en si mismo, sin mostrarlo a otro gente )